Restauración y conservación del Patrimonio

Testigos del pasado, legado para el futuro

La conservación del patrimonio - Reto y responsabilidad

Quien entiende el pasado como la clave para comprender el presente y el futuro, sabe de la importancia que reviste la conservación del patrimonio histórico arquitectónico. Preservar el legado constructivo de nuestros antepasados para las generaciones futuras es el objetivo más noble de una buena política de conservación del patrimonio y un gran desafío para todos los implicados. Obviamente, es en este ámbito donde adquiere la máxima relevancia la calidad de los materiales empleados. 

"Mi deseo es poder legar siempre a las generaciones venideras las obras de los artistas en todo su esplendor y toda su belleza como verdaderos testimonios del gusto artístico de cada época."

(Adolf Wilhelm Keim, precursor de la técnica de silicato. Año 1881)

Nuestro patrimonio arquitectónico

Las técnicas constructivas de antaño fueron en buena parte determinadas por los materiales de construcción disponibles a nivel local, en los acabados influían aspectos y tendencias culturales de cada época. Tan variados como fueron las técnicas, materiales e incluso gustos de los antiguos, en distintos momentos y zonas geográficas, lo son también los criterios de conservación y restauración que se utilizan en la actualidad. Una restauración consciente es, ante todo, el respeto máximo a los materiales históricos. 

La cuenca mediterránea es la cuna de la cal. Empleada tradicionalmente tanto para revocos como para pinturas, ha demostrado su excelencia como material durante siglos. La extraordinaria compatibilidad y la reacción química del silicato potásico con la cal, la convierten en material predestinado para la conservación y restauración de paramentos realizados con cal. 


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La cal y el silicato - Dos que se llevan bien

Los morteros de cal están sufriendo las consecuencias de la contaminación atmosférica; la aplicación de una pintura de silicato actúa como consolidante y a la vez protección a la lluvia ácida y los gases de combustión que afectan a la cal. 

En muchas zonas del país, existen técnicas específicas de acabado con morteros de cal, a menudo pigmentados en masa. Entre las terminaciones más extendidas podríamos citar la martillina, imitando sillería, o también los esgrafiados, que sobrepone enlucidos de distintos colores para después realizar incisiones que permitan ver el tono de la capa inferior. 

Con el paso de los años, estos enlucidos han sufrido el natural envejecimiento, suciedad y pérdida de color. La aplicación de pátinas o veladuras de silicato permite que recobren toda la luminosidad de antaño, sin por ello perder el carácter histórico. 

Restauración de frescos 

También podemos encontrar todavía numerosos ejemplos de trabajos decorativos o artísticos en fachadas, en técnica de fresco. Se encuentran desde sencillos dibujos geométricos, pasando por el fingido de elementos arquitectónicos, hasta dibujos figurativos, algunos de sorprendente complejidad. 

Al igual que en el caso de los morteros, el paso de los años ha dejado huella en estas expresiones artísticas. Sobre todo se encuentran muchas veces superficies con pérdida parcial de masa de mortero, que obviamente ha hecho desaparecer también la terminación. 

Para la recuperación o la reintegración de estos frescos, la técnica más compatible y semejante en el aspecto, es nuevamente la aplicación de pinturas o veladuras de silicato. Mantienen el carácter mineral del paramento, reproducen a la perfección el aspecto visual del fresco, y permiten realizar trabajos de restauración con máxima durabilidad y un envejecimiento tan noble como el la cal. 

El barroco 

¿Qué sería una iglesia barroca sin sus decoraciones doradas? Los artesanos de la época trabajaban con pan de oro en edificios emblemáticos, como catedrales o palacios. En construcciones más humildes, se empleaba purpurina para conseguir un efecto similar. 

En la restauración de estos acabados vuelve a aparecer el mismo dilema económico que siglos atrás. Una solución elegante son los tonos metalizados que ofrece KEIM Design-Lasur, válidos también para exteriores. 

 

Restauración por fases

Muchas veces, la restauración de un edificio se realiza en varias fases, a menudo distanciadas en el tiempo. Cuando existen paramentos con decoraciones de valor histórico cuya restauración no será posible hasta una intervención posterior, se necesita un producto específico capaz de adecentar el espacio sin que se pierda irremediablemente el vestigio histórico. Para estos casos, está KEIM Reversil – una pintura reversible para la protección temporal de paramentos valiosos que podrá ser eliminada en el futuro sin dañar el trabajo artístico. 

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