CALIDAD Y DURABILIDAD

Durabilidad sin igual: Pinturas minerales

Una pintura de fachada debería conservar sus propiedades estéticas y funcionales al menos durante 20 años. Para las pinturas minerales KEIM no se trata de algo difícil de conseguir, dado que suelen hacerlo el doble de tiempo. De hecho, con frecuencia duran hasta cien años.

Las pinturas minerales KEIM no tienen rival en materia de durabilidad.

Las pinturas de exterior utilizadas en las fachadas tienen dos funciones básicas: dotan al edificio de color y lo protegen de agentes externos como la lluvia, los rayos UV, el calor, el frío, los contaminantes o los microorganismos. Por consiguiente, no es de extrañar que algunas pinturas no soporten durante mucho tiempo estas condiciones. Cuando eso sucede es necesario volver a pintar. O también se puede optar desde un inicio por materiales de larga vida útil que no fallan, como las pinturas minerales KEIM.

Un proyecto de construcción o de rehabilitación exige pensar a largo plazo y hacer cálculos a décadas vista. Naturalmente esto incluye la fachada, el revestimiento exterior del edificio con apariencia estética que desempeña un importante papel como barrera contra la intemperie. Y en el cumplimiento de dicha función, la pintura de la fachada es un elemento importante, dado que protege de la intemperie y de los daños por humedad. Pero solo lo hace si permanece intacta. Esto significa que la superficie de una fachada no es algo que deba tomarse a la ligera: vale la pena estudiar bien los materiales que se van a utilizar y elegir los correctos.

Pinturas KEIM: Durabilidad sin igual

Las pinturas minerales o de silicato llevan demostrando sus excelentes prestaciones desde hace generaciones. 

Existen varias razones que explican la enorme durabilidad de estas pinturas: 

Las pinturas de silicato son extremadamente permeables al vapor de agua, lo que evita la acumulación insidiosa de humedad detrás de capas demasiado gruesas y por consiguiente el deterioro a largo plazo. El silicato potásico utilizado como ligante, es un componente natural muy resistente a la intemperie, porque se une químicamente al soporte y prácticamente "petrifica". Como resultado se obtiene una unión totalmente resistente y estable a los rayos UV. Gracias al uso de pigmentos minerales totalmente integrados, los colores se preservan durante mucho tiempo, la superficie no calea y se ensucia mucho menos que con las pinturas plásticas.

EJEMPLOS PRÁCTICOS POR TODO EL MUNDO

Todas estas propiedades se pueden comprobar fácilmente con solo observar el excelente estado de las fachadas pintadas con pinturas KEIM de finales del siglo XIX. Así, no es de extrañar que los propietarios de prestigiosos edificios de todo el mundo confíen en los productos de la casa KEIM.

CANCILLERÍA FEDERAL

Berlín

Marina Bay Hotel

Singapur

Run Run Shaw

CMC, Hongkong

Sydney Opera House

Sydney

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