PROBLEMAS TÍPICOS EN FACHADAS Y SU SANEAMIENTO

DETECCIÓN Y EVALUACIÓN

La fachada es el rostro del edificio

La fachada protege de la intemperie y de los efectos de la lluvia y del calor, resiste las tormentas y además influye en el clima del interior. Sin embargo, como es lógico, las agresiones externas dejan huella y pueden deteriorarla. Cuando esto sucede, hay que actuar.

En función del tipo de deterioro hay que adoptar unas medidas u otras. Para ello es necesario detectar y evaluar correctamente los distintos problemas. No obstante, hay una regla que siempre se debe seguir: antes de pintar la fachada se tiene que limpiar a fondo.

Las pinturas minerales envejecen más lentamente

El envejecimiento de la fachada se ve influenciado por la ubicación y el entorno del edificio y por la calidad de su pintura. Las pinturas minerales KEIM ayudan a que las fachadas sean especialmente duraderas, dado que sus componentes son extremadamente resistentes a la radiación UV.

Las pinturas de fachada KEIM originales más antiguas que se conservan han cumplido ya más de 100 años.

 

LAS PINTURAS MINERALES ENVEJECEN DE FORMA DISTINTA

ENVEJECIMIENTO DE LAS PINTURAS MINERALES

Las pinturas minerales son resistentes a la radiación UV. Envejecen por medio de una pérdida de espesor homogénea y constante, lo que significa que durante décadas se van volviendo más finas, tan sólo por erosión natural.

ENVEJECIMIENTO DE LAS PINTURAS DE DISPERSIÓN

Los ligantes de resinas en dispersión o de resinas silioxánicas se vuelven quebradizos con los años por el efecto de la radiación UV y aparecen fisuras. Esto facilita la entrada del agua, que penetra detrás de la pintura y provoca desconchados.

ENTIZAMIENTO

En el entizamiento (también llamado "caleo"), el pigmento de la pintura está suelto y se desprende. Cuando se pasa la mano por la fachada quedan adheridos a la piel los restos pulverizados de los pigmentos. Estas partículas sueltas se tienen que eliminar por completo.

Algas y hongos

Los microorganismos necesitan humedad. Las superficies de las fachadas que permanecen húmedas durante mucho tiempo se infestan más rápidamente que las fachadas secas. La mejor protección frente al ataque de microorganismos es un buen protector contra la humedad, como puede ser una cubierta con un alero suficientemente amplio.

Si la fachada presenta manchas verdes, rojas o negras producidas por algas, antes de repintarla debe limpiarse con los productos adecuados.

Para el exterior son especialmente indicadas las pinturas alcalinas de secado rápido como la pintura mineral KEIM Soldalit. Ofrece una excelente protección contra la contaminación por microorganismos (sin la adición de biocidas que pueden resultar peligrosos).

 

Suciedad

La suciedad no provoca daños en sí misma, pero no es en absoluto deseable. Las fachadas sucias ofrecen una imagen descuidada y desagradable. Con frecuencia es suficiente con limpiar la fachada con agua a presión y solo es necesario pensar en el repintado si se aprecian desperfectos en la superficie después de la limpieza. Las pinturas de silicato como KEIM Soldalit permanecen limpias durante mucho tiempo porque no se cargan con electricidad estática.

Descascarillado

El descascarillado es la separación del soporte de pequeñas o grandes porciones de pintura. Suele aparecer por el cuarteamiento del ligante de la pintura. También es frecuente que aparezcan pequeñas fisuras. Las porciones sueltas de pintura se tienen que retirar por completo. Las fisuras capilares se pueden cerrar durante la renovación de la superficie con la aplicación de las denominadas pinturas fangosas.

Grietas y fisuras

Las grietas pueden aparecer por varias razones y deben tratarse oportunamente. Las fisuras capilares pequeñas de una anchura inferior a los 0,2 mm pueden cerrarse con pintura y no suelen ocasionar daños. Sin embargo, las grietas más grandes y anchas deben ser evaluadas por un técnico. Éste deberá determinar su causa y será necesario sanear adecuadamente las zonas con grietas para evitar que éstas provoquen daños mayores.

Desconchados del revoco

En este caso se trata de porciones de revoco que se desprenden del soporte. El revoco pierde la adherencia. Con frecuencia este defecto se produce por la presencia de oquedades y grietas en el revoco, que en combinación con el agua y los cambios de temperatura provocan el deterioro de la superficie. Las zonas deterioradas del revoco se tienen que reparar siempre de forma adecuada y con un material del mismo tipo. Para reparar desconchados pequeños y puntuales son adecuados los morteros de renovación como KEIM Universalputz. Para otro tipo de reparaciones debe recurrirse a un profesional.

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