Sólo en colaboración con nuestros socios comerciales y clientes, nuestros productos pueden desarrollar todo su potencial: proteger y preservar los valores existentes y crear otros nuevos.
Los aplicadores especializados, arquitectos, planificadores y responsables del sector de la vivienda asumen una gran responsabilidad en la eficiencia de los recursos, el medio ambiente y la salud con sus decisiones sobre materiales.
Con nuestros productos sostenibles, que cumplen, entre otros, los estrictos criterios de evaluación C2C, ofrecemos el máximo nivel de seguridad en el asesoramiento, la aplicación y el uso, creando así confianza y seguridad para todas las partes implicadas.
Asesoramiento experto de KEIM en todo el mundo
Planta de producción en Alemania, filiales en Europa, Australia y EE.UU., así como socios comerciales en todo el mundo: KEIM está presente en todas partes para ofrecer no sólo productos de primera clase, sino también el mejor servicio posible. Los asesores especializados de KEIM ofrecen un apoyo competente y completo ya desde la fase de planificación y buscan soluciones optimizadas desde el punto de vista técnico y estético. Si una acción requiere una explicación, los técnicos de KEIM le ayudarán de forma rápida y sencilla.
Legislación sobre la cadena de suministro y responsabilidad práctica en KEIM
La Ley de Diligencia Debida en la Cadena de Suministro (LkSG) está en vigor en Alemania desde el 1 de enero de 2023. Aunque KEIM no está sujeta a la LkSG, cumplimos voluntariamente los valores que postula, no porque tengamos que hacerlo, sino porque creemos que es lo correcto. El objetivo es mejorar la situación de los derechos humanos a lo largo de la cadena de suministro en todo el mundo. Es una expresión de la filosofía corporativa de KEIM de trabajar únicamente con proveedores que respeten los derechos humanos y garanticen unas condiciones de trabajo buenas y justas y los más altos estándares de seguridad. También deben observar los principios de sostenibilidad. En KEIM, la protección del medio ambiente comienza con la obtención o extracción de los minerales. La mayoría procede de Alemania y Austria, cerca de la planta de producción. Tras la extracción de las materias primas de KEIM, se crea un nuevo hábitat mediante medidas de renaturalización, lo que favorece una mayor biodiversidad.