Habitaciones infantiles saludables

Los niños pasan aproximadamente el noventa por ciento del tiempo en su habitación. Las sustancias tóxicas de las pinturas o los papeles pintados y también los mohos o el humo del tabaco contaminan el aire de la habitación. Los niños son especialmente sensibles a estos ambientes. Las pinturas de interior ecológicas de KEIM no continen disolventes, plastificantes ni conservantes e inhiben la aparición de moho de forma natural, sin ingredientes nocivos que puedan liberarse al aire ambiental.

¿Qué colores son los adecuados para una habitación infantil?

Los niños suelen tener un color preferido que no tiene por qué ser el más indicado para la habitación. Básicamente el color de la habitación de los niños no debería ser demasiado sombrío u oscuro. En habitaciones pequeñas los colores claros son más adecuados, porque hacen que la habitación parezca más grande, mientras que en habitaciones mayores se puede optar tranquilamente por colores más intensos. Los expertos recomiendan pintar como máximo dos paredes en un color muy intenso. Si le cuesta decidirse entre la gran variedad de colores existentes, siempre puede combinarlos entre sí.

Si su hijo es muy activo, desde el punto de vista psicológico debería elegir colores que tengan un efecto calmante. Para los niños serían adecuados tonos en verde o azul y para las niñas los tonos lila pastel. Con niños muy tranquilos se pueden elegir colores intensos que irradian alegría y optimismo, como el rosa o el naranja. Estos colores tienen un efecto estimulante y favorecen la concentración. No obstante, los tonos intensos deben utilizarse de forma moderada, puesto que de lo contrario se podría provocar rápidamente el efecto opuesto al deseado.

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